Foto de Andrés Ruiz
El 28 de abril del año en curso, en Colombia iniciaron una serie de manifestaciones consecuencia del rechazo de la población ante la propuesta presentada por el Gobierno Nacional de realizar una reforma tributaria que, desde la publicación de su texto, fue rechazada por diversos sectores sociales y políticos.
El gobierno de Duque hizo caso omiso al evidente malestar que generaba la propuesta. Los contradictores indicaron que era una reforma cuyos estatutos perjudicaban seriamente las finanzas de personas de clase media en un país que, según cifras del Dane, tiene una pobreza monetaria del 42.5%, lo que significa que casi la mitad de la población colombiana no tiene los ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas.
Con el inicio de las protestas, empezaron a surgir otras inconformidades ciudadanas represadas a lo largo de los años, lo que condujo a que las manifestaciones no pararan a pesar de haber logrado que el proyecto de la reforma tributaria “se cayera” el dos de mayo.
En este contexto el país ha vivido una ola de violencia protagonizada por el Esmad y la policía, particularmente contra jóvenes. También, civiles no identificados han cometido actos violentos.
Según cifras de la oenegé Temblores, al 31 de mayo de 2021, el país registraba 45 homicidios presuntamente cometidos por la Fuerza Pública, 65 víctimas de agresiones oculares, 25 vísctimas de vionecia sexual y 1.649 detenciones arbitrarias en contra de manifestantes. Consulta el comunicado: Aquí
Los siguientes fotorreportajes representan la mirada de un grupo de estudiantes de periodismo, que indignados y preocupados por la violencia oficial que han visto y de la que algunos son víctimas, decidieron dejar estas imágenes como un detonante para la memoria, porque abril y mayo de 2021 no podrán olvidarse.